Jaden. Fiestas, alcohol y chicas.
Esa era mi vida. Cada noche, un nuevo exceso... hasta que apareció él, con ella de la mano, diciendo que era su chica. No lo era. Porque siempre había sido mía, desde aquel campamento de verano en el que éramos solo dos críos y ella se escondía tras su timidez. Nada que ver con la mujer segura que es ahora. Y pienso recuperarla, cueste lo que cueste.
Hero. Pensé que nunca volvería a verlo. Durante años me convencí de que lo nuestro había quedado enterrado para siempre. pero el destino es caprichoso... Y sabe cuándo poner a prueba tus heridas. Quise vengarme, pero bastó una mirada para darme cuenta de que odiarlo era imposible. Porque nunca dejé de amarlo.
El problema es que a veces el amor no basta. Ahora tendremos que luchar por lo que queremos, aunque eso signifique enfrentarnos a nosotros mismos... y a todo lo que intente separarnos.