Cuando escucho esta palabra siento un estremecimiento. No sé qué signifique con exactitud. Aunque intuyo por dónde va la cosa. Aunque debería saberlo, si soy poeta. Algo así como muy depurado, lo más depurado del mundo. Podría consultar el diccionario pero prefiero quedarme con la sensación. De lo que estoy segura es de que tiene que ser algo bueno. Por eso te nombro Quintaesencia. Eres mi quintaesencia. (Si fuera propietaria de una quinta le pondría ese nombre. ¿Me perdonas esta bobería?)