En las últimas décadas asistimos a cambios significativos de orden político, social y cultural que afectaron la forma en las que los individuos y los grupos sociales se vinculan con la temporalidad. Este estado de cosas dio lugar a numerosas indagaciones por parte de las ciencias humanas y sociales. Dentro de este amplio campo de estudios se destacan los trabajos que hicieron suya la hipótesis presentista según la cual el pasado y el futuro habrían perdido su tradicional capacidad para dotar de sentido a los acontecimientos y para orientar a los actores sociales. Esta hipótesis, que permite dar cuenta de numerosos fenómenos, resulta sin embargo insuficiente para entender cabalmente lo que está aconteciendo en la actualidad. Basta prestar atención a las disputas sociales, políticas e ideológicas para advertir que tanto el pasado como el futuro aún siguen siendo decisivos a la hora de legitimar discursos, identidades, proyectos, actores e instituciones. El libro presenta un conjunto de estudios empíricos que examinan diversos aspectos de la relación entre historia, memoria y política en la vida pública de dist