Esta obra recoge reflexiones sobre mis prácticas educativas a lo largo de mi vida laboral. Está dividido en dos partes correspondientes amis etapas profesionales: más de veinte años en Educación Infantil yunos diez como especialista en Pedagogía Terapéutica. En ambas subyace la filosofía de una escuela trasformadora y abierta a la diversidad.Solo pretendo mostrar, con este modesto ensayo, que quienes nosdedicamos a la educación estamos obligados a reflexionar diariamentesobre lo que vivimos en la escuela, en un intento de poner orden a las emociones que nos produce una tarea tan compleja como es laeducación. Pero, además, tenemos el compromiso social y el deber moral de ir mejorando nuestra práctica educativa para contribuir, en lamedida de lo posible, a una sociedad más justa y feliz. Espero queestas reflexiones de carácter pedagógico, con pretensiones literarias, no siempre conseguidas pero siempre sinceras y sentidas, puedanayudar a otras personas tanto como a mí me han ayudado al escribirlas.