Carolin Pirich pregunta y presta atención a una directora de orquesta como Joana Mallwitz, a músicos como Igor Levit o David Garrett, pero también al violín de Mozart, a jóvenes promesas y al acomodador de la ópera. e incluso a la música que, con palabras, sonidos y silencios, cuenta su propia historia. Con delicadeza, Pirich traza un retrato vivo del mundo musical contemporáneo y es quizá ahí, en lo que permanece cuando la música termina, donde empieza este libro.