Un improbable autor en pose de personaje, o viceversa, un inocuo personaje que arrebata la lujosa posici¢n de autor, demanda un pr¢logo a una obra que a£n no existe, ni se ve que vaya a existir nunca. Para zurcir esa ausencia de obra, personaje, autor, editor, o alg£n otro idiota del barrio, se aferra a la bajeza y estupidez del peor de los recursos: el efecto-lleno del fragmento, el diario ¡ntimo, el relato trunco, y dem s nonadas y bisuter¡as de ese viejo zopenco y amargo chiste motejado literatura. Advertencia / 7 Pr¢logo / 9 C¢mo no hacerlo ? Bastardo / 19 ? Diario / 37 ? Personajes al pedo ?y un final infeliz / 81