En 1526 un fraile burgalés llegado de París ocupó la cátedra de Prima de Teología de la Universidad de Salamanca. Se llamaba Francisco de Vitoria, y con él empezó lo que hoy conocemos como Escuela de Salamanca. Quinientos años después, Revista de Occidente dedica su número de octubre a sus «relecciones» de Vitoria y sus discípulos: lo que pensaron, lo que se les atribuyó después y lo que aún dicen sobre la guerra, el derecho, el poder y la dignidad humana. En portada, una fotografía nocturna de Ángel Marcos: una calle en penumbra y la portada plateresca de la universidad donde la historia del pensamiento occidental tuvo uno de sus momentos más brillantes y fecundos.