El «Teeteto» es un diálogo que trata sobre la naturaleza del saber y que corresponde a la preocupación de Platón por revisar la metafísica de las formas, explorada en los grandes diálogos de la madurez platónica y llevando a cabo esta misión según los orígenes socráticos de la filosofía, es decir, entendida como la búsqueda, mayéuticamente orientada, de la definición. En el texto, Platón presenta a Teeteto, a quien ofrece como modelo completo para los jóvenes que representarán el futuro de Atenas y que seguían la filosofía de Sócrates. El maestro tiene conversaciones con varios personajes, incluido el propio Teeteto, en las que alumbra sus espíritus mediante digresiones y argumentación disimulada. Es así como el «Teeteto» sigue teniendo en nuestros días una sorprendente, aunque indudable, vigencia, ya que pone en práctica una invitación al examen de lo que es y de lo que se puede decir acerca del conocimiento.