Javier M. Tarín ofrece en este álbum sobre el mencionado Campo deTerezin una mirada orgánica, viva. Dicha mirada es inherente alesencial de la fotografía: esta ha ido. Pero también "demuestra que ha sido". Nos traslada a nuestro conocimiento, a ka conciencia histórica con todo su espanto, todo el dolor y la distancia que conlleva.