En la actualidad, el proceso de formación de los profesionales se orienta hacia la reivindicación de la enseñanza de la lengua materna, que favorezca la comprensión y producción coherente de discursos para contribuir al desarrollo de la capacidad del pensamiento del estudiante al expresar, de manera oral y escrita, sus ideas acerca de las experiencias relacionadas con su vida cotidiana, cultural, social y profesional, con precisión y claridad, a través de la práctica profesional y personal.