UN AMIGO INESPERADO

UN AMIGO INESPERADO

Editorial:
TRES TRISTES TIGRES TTT
Año de edición:
Materia
A PARTIR DE 5 AÑOS
ISBN:
978-84-949109-0-6
Páginas:
40
Encuadernación:
CARTONÉ
Disponibilidad:
Disponible en 5 días

14,00 €
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La amistad es un camino lleno de sorpresas

Guillo siempre había querido un perro como mascota. Pero, un buen día, en vez de un perro, recibe como regalo un gallo bien emplumado, lo que le llevará a descubrir, entre carreras y picotazos, que la amistad es un camino lleno de sorpresas. Con esta historia, que explora las relaciones entre el mundo animal y el humano, la editorial Tres Tigres Tristes publica por primera vez en España a Santiago González, un ilustrador de Ecuador muy vinculado al mundo de la edición que hace años decidió asumir la creación de sus propias historias.


De los perros podemos esperar que paseen, que cuiden de nuestros hogares y que se muestren dóciles a la hora del baño. Estas, al menos, eran algunas de las cosas que Guillo anhelaba hacer cuando le regalaran un perro por el día de su cumpleaños. Pero las expectativas no siempre se cumplen y menos mal, porque con la llegada de un gallo bien emplumado a su casa descubrirá que la amistad es, a veces, un camino inesperado.

Ambientada en la vida de campo, y con una estética muy personal y lograda a través de la técnica del falso grabado, Un amigo inesperado es una historia de amistad y aprendizaje. Una historia divertida y algo salvaje, en la que Guillo a veces se confunde porque no sabe si su nuevo amigo tiene “mucho de perro o poco de gallo” y menos mal, porque el misterio es uno de los grandes alicientes de la vida.



Este álbum supone la presentación en España de Santiago González, un artista ecuatoriano que dedicó veinte años de trayectoria profesional a ilustrar libros infantiles para prescripción escolar y que, movido por un mayor grado de implicación en las historias, decidió dar el paso para expresarlas de manera integral, tanto en la ilustración como en la narración.

El origen de la historia se encuentra en sus recuerdos de infancia, cuando a su padre, que era abogado de litigios de gente del campo, le obsequiaban con animales “poco comunes” en el ámbito doméstico, como gallos, gallinas, cuyes, loros o tortugas tropicales. “El jardín de casa se convertía en una especie de granja improvisada, a la que yo prestaba mucha atención”, rememora este ilustrador desde la capital ecuatoriana.

Su realidad cotidiana actual, en un vecindario de campesinos a las afueras de Quito, le ha servido también como inspiración y fuente de detalles. En determinados momentos, “llegué a sentir que tenía las soluciones nada más con salir y observar a mi alrededor”.

Además, la relación entre el mundo animal y el mundo humano, “lo que nos une, lo que nos diferencia”, se ha convertido para él en una especie de leitmotiv, tal y como se aprecia en otros de sus libros álbum, como The only one, Ritual de moscas o Luciano, el gusano.

Santiago González es conocido en su país por el uso de estéticas poco convencionales en la ilustración infantil, normalmente plagada de colores brillantes o pasteles, y por la experimentación con las distintas técnicas, como dibujos a lápiz, plumilla, acrílico o esgrafiado. “Descubrí un gusto particular por combinar técnicas y generar mixturas, pero además, o sobre todo, por las técnicas manuales. Disfruto de ver los materiales, de tocarlos y verlos actuar sobre un soporte”, explica.



Para Un amigo inesperado optó por el falso grabado, enriquecido con la combinación de colores naranja y verde, en el que “los acabados transmiten lo rústico de la vida en el campo. Los residuos de tinta y las imperfecciones son muy bienvenidos”.

Respecto al hecho de ser un autor integral, este artista considera que “lo más beneficioso de conjugar las dos artes es que he podido mantener un tira y afloja saludable entre palabras e imágenes en beneficio de la historia. Las negociaciones dentro de uno pueden ser quizás más llevaderas que lo que sucede entre dos autores, y el doble reto puede ser muy gratificante, aunque signifique más trabajo y responsabilidad”.

Un amigo inesperado se encuentra ya en las librerías de toda España y Santiago González se muestra entusiasmado con la idea de llegar a los lectores españoles.

“Me genera expectativas por muchas razones: por tratarse de un país con mucho mayor hábito lector que Ecuador, por tratarse de una historia local, que refleja escenarios, situaciones y personajes de mi barrio, que quizás tengan eco en otras latitudes. Un autor espera siempre un montón de cosas buenas cuando un libro empieza a andar por sus propios medios, pero multiplicado por los kilómetros de distancia hasta donde ha llegado”, asegura.

Sobre el autor:



Dice Santiago González (Ambato, 1971) que es en el libro-álbum donde la ilustración alcanza el mayor nivel de expresión y que tras su decisión de contar historias propias se encuentra “una puerta para canalizar indagaciones que de otro modo hubiesen permanecido ciegas, sordas y mudas”. Este artista ecuatoriano dedicó veinte años de su actividad profesional a ilustrar textos escolares de lengua y literatura, así como cuentos, pero se ha vuelto cada vez más exigente “con mi grado de participación” en esas historias. Amante de la experimentación, de las técnicas combinadas y con un universo propio muy reconocible por sus estéticas arriesgadas, González no sólo ha publicado libros-álbum como Único en su especie o Luciano, el gusano, sino que imparte clases en la Universidad San Francisco de Quito y talleres como ilustrador free-lance.