AA.VV
Cuando Juan XXIII anunció su decisión de convocar un concilio ecuménico, algunos cardenales preguntaron por el motivo, dado el ajetreo y riesgo que eso supon¡a para la Iglesia. Dicen que el pont¡fice se levantó de la silla, se dirigió a una ventana próxima, la abrió de par en par y, mientras el fuerte viento del exterior penetraba en la habitación, respondió: «Para que entre aire nuevo en la Iglesia».Si el Papa Bueno abrió las ventanas de la institución, Francisco está abriendo sus puertas de par en par con una hoja de ruta muy clara: hacer realidad el esp¡ritu del Concilio Vaticano II, es decir, lograr la corresponsabilidad en una Iglesia humilde, servidora, sencilla y samaritana.Participan en el volumen: José Luis González Balado, Gabino D¡az Merchán, Hilari Raguer, Loris Francesco Capovila, Marco Roncalli, Juan Mar¡a Laboa, Mart¡n Gelabert, José Arregi, Xabier Pikaza, José Manuel Bernal, Jesús Espeja, Antonio Montero, Isabel Gómez Acebo, Juan Mart¡n Velasco, José Mar¡a Castillo, Jesús Mart¡nez Gordo, Javier Montserrat y José Ignacio González Faus.