Maite trabaja en una empresa de éxito en Palma
de Mallorca. Su jefa, Maruja, es una mujer fuerte y
decidida que disfruta aplastando a sus subordinados. La
situación se va haciendo poco a poco más irrespirable
hasta que llega a afectar a Maite en su propia salud.
Será capaz de seguir adelante gracias a sus amigos.
Sin embargo, cuando un día se presenta una situación
peligrosa, Maite y Maruja deberán tomar una decisión
que les cambiará la vida para siempre.
Con una mezcla entre la tensión de Relatos salvajes
y la sororidad de Tomates verdes fritos, Rebeca nos
sumerge en una historia cuyo nivel de realismo es tan
espectacular que da la sensación de estar en Mallorca,
viviendo la historia como una protagonista más.