Irene siempre fue una chica fuerte y decidida, pero un día su vida cambió. Su perfecta vida de casada, su perfecto marido... todo desaparece, ya no existe nada de eso. Ahora solo hay soledad, dudas y pesadillas. Ella ya no sabe quien es, la gente la señala por la calle. Ya no queda nada de aquella antigua Irene. Historia de amor? Príncipes azules? Vivieron felices y comieron perdices... Eso se acabó, ahora las mujeres no somos princesitas, ahora las mujeres somos guerreras, luchadoras... y que pasaría si ahora la asesina es ella? a veces las apariencias engañan. Erótico, amor verdadero y crímenes... que más se puede pedir.
Autora
Tamara Sánchez
Nacida en Barcelona el 13 de agosto de 1987. Estudió administración y dirección de empresas, contabilidad y se diplomó en diseño gráfico. Actualmente está opositando para el título de profesora de formación vial. Actualmente trabaja y dirige sus propias Autoescuelas con su marido. Es madre de dos hijos, niño y niña, y en su tiempo libre además de leer, se dedica a escribir. Lo primero que escribió fue una historia corta Mi hombre la cual presentó a un concurso por probar y le gustó la experiencia y se animó con varias historias más de la cual salió Volveré cuando me encuentre, la primera que ha hecho pública.
Volveré cuando me encuentre Tamara Sánchez ISBN/13: 9788417052324 Páginas: 236 Año de Publicación: 2017 Editorial: Cultiva Libros Formato: 15 x21 cm Encuadernación: Rústica PVP: 15,90€ Irene siempre fue una chica fuerte y decidida, pero un día su vida cambió. Su perfecta vida de casada, su perfecto marido... todo desaparece, ya no existe nada de eso. Ahora solo hay soledad, dudas y pesadillas. Ella ya no sabe quien es, la gente la señala por la calle. Ya no queda nada de aquella antigua Irene. Historia de amor? Príncipes azules? Vivieron felices y comieron perdices... Eso se acabó, ahora las mujeres no somos princesitas, ahora las mujeres somos guerreras, luchadoras... y que pasaría si ahora la asesina es ella? a veces las apariencias engañan. Erótico, amor verdadero y crímenes... que más se puede pedir.