He pasado largas horas frente a folios, haciendo canciones o simplemente escribiendo poesía a las parejas que he tenido, pero esto, esto supera todo eso.
Estoy muy ilusionado porque para mi es un frente nuevo, un lugar donde poder revolcar mis pensamientos sin que nadie me mire a los ojos.
Un lugar seguro tras los escudos de un niño que aún no distingue ciertos hematomas que se producen en el alma cuando te hieren profundamente.
Una forma de vencer al miedo.
De huir.
De escapar sin ser visto.
El 3 de Mayo os invito a escaparos conmigo.
¿Quién se apunta?