"El siglo XIX estaba alcanzando su meridiano cuando Bruno Bauer, con su consabida lucidez, hab¡a dado su influyente veredicto sobre la obra de su maestro Hegel: el Universo en cuanto tal s¢lo podr¡a alcanzar su aut‚ntica unidad mediante el movimiento dial‚ctico conducente a la autoconciencia. No podr¡a exagerarse la buena fortuna de la que, desde entonces, se ha visto imbuida esta interpretaci¢n. Al contrario, el libro que ahora el lector toma en sus manos tiene su anclaje en el despertar especulativo que se produce cuando, s£bitamente, todas las nociones son dislocadas del lugar que la tradici¢n les hab¡a asignado. Las consecuencias de esa revoluci¢n copernicana se anuncian precisamente trayendo a colaci¢n las consecuencias de pensar la filosof¡a hegeliana como una pneumatolog¡a de pleno derecho. De esta forma, el Esp¡ritu muestra su reverso: si hay pneuma es porque el ritmo de una respiraci¢n se deja sentir para quien quiera aguzar el o¡do en las grietas de las contradicciones de la Idea. As¡ la dial‚ctica no ser un camino hacia la actualizaci¢n pr¡stina del Absoluto sino un descenso hacia los abismos del