1950, El año del ¡Que no, que no me lo creo!, es una colección de pequeños relatos sobre niños, algunos de ellos autobiográficos, que no solo cuentan historias más o menos jocosas de juegos, travesuras, ocurrencias y vivencias de una clásica ?pandilla? de barrio compuesta por chavales de nueve o diez años y sus relaciones familiares, a través de estos relatos se perfila un clima, una época y una historia, no muy conocida, de la dureza de la vida en los años posteriores a la terminación de nuestra contienda incivil, para las clases populares que habían perdido la guerra.