"En un mundo pesimista como el que vivimos día a día ¿acaso hay gente que, en lugar de quejarse, está construyendo el mundo del futuro? Ese es el caso de los voluntarios del Movimiento Humanista Universalista que de diferentes maneras intentan transformarse a sí mismos y al medio social en que viven simultáneamente. Lo hacen impulsando la noviolencia y la reconciliación. La autora tuvo la suerte de conocer al fundador, Mario Luis Rodríguez Cobo en el año 1966 y ha plasmado su experiencia con este movimiento desde sus inicios.
En lugar de limitarse a contar esta epopeya como un testigo más, se atreve a incluirse en la narración, relatando las vicisitudes personales que atravesó durante el proceso de gestación del Nuevo
Humanismo en Latinoamérica, posteriormente Europa y más tarde en África y Asia.
Esto permite al lector comprender las herramientas y actividades realizadas desde la perspectiva personal de una integrante que a duras penas alcanza a comprender qué le está sucediendo mientras colabora con un proyecto que puede beneficiar a la humanidad, mie