Tras años buscando su lugar en el mundo, José Luis se ve atrapado en un patrón que se repite: cambiar de trabajo, de ciudad, de rumbo... siempre con la sensación de que la vida verdadera está en otra parte.
Impulsado por esa incomodidad persistente -y por el cansancio de huir de sí mismo- emprende un recorrido que lo lleva desde la noche en Nerja y los viajes por distintos países, hasta la animación desenfrenada en hoteles, las relaciones que aparecen y se desvanecen y los retiros de meditación en Asia, pasando por experiencias laborales intensas, pérdidas familiares y encuentros que le obligan a mirarse sin filtros.
Pero el viaje exterior acaba revelando algo más incómodo: no se trata
de encontrar el lugar perfecto, sino de enfrentarse al vacío, a la soledad y a la necesidad constante de estar haciendo algo para sentirse válido.
Credencial del peregrino es un testimonio íntimo y honesto sobre la
búsqueda de sentido en el mundo moderno, el peso de las creencias
personales y el difícil aprendizaje de parar, sentir y habitar la propia
vida sin escapar de ella.