Cuando Cloe descubre la infidelidad de su pareja y padre de sus hijos, todo su mundo se quiebra. El dolor , el miedo y la rabia se apoderan de ella hasta hacerla caer en el peor de los agujeros, repleto de sufrimiento y sentimiento de culpa.
Tras un año de durisima lucha interna, consigue empezar a ver con otra perspectiva.