Mariana Salomão Carrara repite la hazaña: tras la cautivadora Si no fuera por las sílabas del sábado, nos ofrece aquí un relato hipnótico y asombroso, un retrato original y profundamente humano de una familia en el Brasil rural. Guerlinda y Carlos se dedican al cultivo del tabaco y viven con sus tres hijos en una finca aislada en el sur de Brasil. Alice, la mayor, obsesionada con su físico, sueña con ganar un concurso de belleza y hacer dinero; Maria, quien se sabe menos agraciada que su hermana, confía en que su inteligencia ayude a salvar a la familia, y Pedro es un bebé que no termina de lanzarse a hablar. Ahora atraviesan la dura temporada de cosecha , y este año, a diferencia del anterior, todo va bien. Han plantado mucho, han evitado las heladas. Es cierto que está todo un poco seco, pero pronto lloverá. Elvira, la madre de Guerlinda, llega a la finca para ayudar en las arduas tareas. Tratará también de resolver viejos capítulos y de aportar un poco de risa al día a día de una familia llena de fisuras que lucha con empeño y amor por su supervivencia. El árbol más solitario del mundo