El cuarto verde es un relato híbrido entre memoria, reflexión filosófica y evocación poética. El narrador recorre, como si fuese un mapa emocional, la antigua casa familiar: sus estancias, pasillos, patios y objetos, que funcionan como detonantes de recuerdos personales y familiares. Entre esos espacios destaca el cuarto verde, lugar donde aparece un misterioso manuscrito lleno de meditaciones sobre arte, historia, destino y cultura.
Mientras reconstruye escenas de infancia, episodios de la guerra, conversaciones con amigos y fragmentos de la vida de sus padres y abuelos, el narrador entrelaza esas memorias con citas, pensamientos y asociaciones literarias. La casa -ahora vacía, transformada, casi irreconocible- simboliza el paso del tiempo, la pérdida y la persistencia de lo vivido.
Es una obra que mezcla autobiografía, ensayo y ficción para explorar cómo los lugares guardan las vidas que los habitaron.