La caracola Marina es la reina de una cueva, pero es muy cercana a su población. No podía quedarse embarazada hasta que tiene que sacrificar su vida para conseguir un embarazo y que su hijo naciera. El bebé no se siente cómodo en su cueva y decide adentrarse mar adentro hasta llegar a la orilla donde un niño lo recoge, lo cuida y por el amor que siente lo devuelve al mar una vez está curado.