En este cuento, se ve el mundo de fantasía en el que vivimos cuando somos niños y del que en el fondo de nuestros corazones guardamos un pedacito. Cada ser, en el fondo de su alma, tiene un tesorito especial, algo que lo hace ser maravilloso y único: un don. No importa cómo seamos por fuera, nuestra riqueza está dentro de nosotros, en nuestro corazón, eso es lo que nos distingue de los demás y nos hace ser únicos.