Aplicaci¢n, celo, cuidado, el estudio compromete un tipo de abordaje fascinado con los objetos de la lectura. Estudiar es leer siempre m s all de lo visible (como se lee un sue¤o, la borra del caf‚ o la l¡nea de una mano); es indagar en el umbral de lo que se consigna en la literalidad de los objetos. En el estudio, la pr ctica de la lectura se transforma y se redefine alterando sus propios fundamentos. No constituye la mera identificaci¢n abstracta de un objeto finito o de una forma diseminada, sino el reconocimiento activo de una fuerza: un objeto total que parad¢jicamente resiste al orden de totalizaci¢n que se afirma como Saber. Pero, sobre todo, es una manera de asumir una pulsi¢n vital. Hay una vida secreta detr s de los objetos: lo que empuja y orienta su estudio es lo mismo que da sentido a la vida que los reconoce. Al fin de cuentas, como alguna vez escribi¢ H‚ctor Ciocchini, el tema del estudio es siempre ?uno mismo frente a los objetos?. Neo-estil¡tica Tiempo Espacio Fuerza Bibliogr fica Archifilolog¡a H‚ctor Ra£l Antelo Ligado indisolublemente El rasg