Titrit es una adolescente marroquí que tiene claro su
proyecto de vida en un mundo adverso para los po-
bres y en especial para las mujeres: progresar, salir de
la miseria y ser respetada, y no permitir que nada se
interponga en su sueño: amar por encima de todas las
cosas, incluso de toda moral, al hombre elegido. Lo
tiene difícil, pues la sociedad en la que vive, la cultu-
ra y la religión, estrechamente unidas en una alianza
difícil de romper, juegan en su contra, pero la joven
aprende a ir retirando los obstáculos con los que se
encuentra a lo largo de su camino vital hasta desem-
bocar en la más absoluta de las perversiones.
A mi entender, esta breve novela no dejará indi-
ferente a nadie por su capacidad perturbadora y por
la voz de su protagonista, tan distinta a todas las que
pueblan las novelas actuales, con demasiada frecuen-
cia cortadas por el mismo patrón. El sueño de Titrit
nos muestra que existen otros seres que carecen de
conciencia y de empatía y que solo se rigen por sus
propios deseos, indiferentes al daño que puedan cau-
sar. Que