Desde la primera página, El tiempo de los transatlánticos reivindicael sentido de su navegación: un viaje alrededor de las Lecturaspoéticas del mar que desde finales del siglo XIX y hasta mediados delXX han perfilado una sensibilidad única. A esa visión de la magnituddel océano, pero también, y sobre todo, de la marinería como vocacióny de la huida y la atracción del litoral, se une la percepción de untiempo que, hoy, parece irremisiblemente perdido: el del viaje real,el crucero de ficción, la aventura poética y la contemplación sinurgencia.