inguna ciudad ha conservado un testimonio tan completo del mundo romano como Pompeya. Casas, pinturas, grafitos y objetos cotidianos muestran una sociedad en un momento decisivo de su historia. Cuando el Vesubio entró en erupción en el año 79 d. C., las antiguas creencias empezaban a perder la autoridad que habían ejercido durante siglos y el paisaje religioso del Imperio romano comenzaba a transformarse. Los descubrimientos arqueológicos más recientes han cambiado nuestra forma de entender la ciudad romana. A partir de ellos, Gabriel Zuchtriegel, director del Parque Arqueológico de Pompeya, reescribe la historia de la ciudad. La religión tradicional romana pierde capacidad de integrar una sociedad cada vez más diversa, el culto al emperador adquiere un peso creciente y el cristianismo empieza a difundirse; todo ello sucede mientras la vida de la ciudad parece seguir con normalidad.