Jefe de la temida Stasi y figura central del aparato de control de la República Democrática Alemana, desde la fundación del régimen comunista hasta la caída del Muro, Erich Mielke ocupó muchos de los cargos más relevantes: diputado, miembro del Comité Central y del Politburó y ministro para la Seguridad del Estado. Inspirándose en Lenin, Stalin y Dzerzhinski, desplegó un carácter autoritario, egocéntrico y astuto, con una sed de poder sostenida por la violencia y la intriga. Vivió momentos claves como la construcción del Muro, el mandato de Ulbricht y Honecker, las crisis económicas y los levantamientos de Hungría y Checoslovaquia. Detenido en 1989 y condenado por delitos antiguos, murió en 2000 en libertad. En esta obra, el catedrático Francisco Sosa Wagner, experto en historia alemana, invita al lector a recorrer los cuarenta años de la República Democrática Alemana a través de la biografía de uno de sus personajes más emblemáticos y despiadados.