la Atención Consciente, más conocida como Atención Plena (Mindfulness), así como las diferentes prácticas contemplativas (o meditativas) se pueden considerar herramientas que nos ayudan a salir de esta corriente de ansiedad, estrés, insatisfacción y conflicto con nosotros mismos y con los demás, generando así un cambio significativo en la responsabilidad de las personas y por tanto, en la actitud ante la vida. Estos cambios, a su vez, promueven una visión más bondadosa y compasiva del mundo, una visión integradora y esencialista que contribuye al cambio del mundo.