CALLEJÓN PELÁEZ,ANTONIO;DELGADO GARCÍA,MAR
El destino de Isabel no era ocupar el trono. Pero su apasionante vida la llevó a momentos increíbles. Algunas decisiones valientes y la ayuda de la Fortuna la colocaron en lugares que nunca habría soñado ocupar. Su astucia felina la alzó a los más elevados puestos de la política europea. Pero también le tocó pagar un precio muy caro, sobre todo en lo referente a su familia.
Isabel la Gatólica se convirtió en reina de Catstilla y dejó una enorme huella. Más de 500 años después seguimos hablando de ella.