Pero este no solo es un libro de estructuras, de estrategias, de planes y procesos. Es un libro con rostro humano, profundamente humano. Se dedica, como reconocimiento y tributo, a una persona unánimemente apreciada en la profesión y en el sector social de la discapacidad, madrileño y nacional; a un abogado cabal, Óscar Moral Ortega (1965-2025), colegiado del Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) por décadas, que ha encarnado de modo inmejorable las más productivas relaciones entre defensa legal y discapacidad. Un miembro de nuestro Colegio, que puso todo su talento y compromiso ?que le fueron concedidos en grandes dosis? al servicio de los derechos humanos de las personas con discapacidad, haciendo uso de uno de los instrumentos más eficaces, a saber: el noble ejercicio de la abogacía, entendida como resorte privilegiado para accionar el bien común.
Eugenio Ribón, decano del ICAM
Óscar Moral Ortega fue mucho más que un jurista: fue un constructor de consensos, un puente entre la sociedad civil y las instituciones, un defensor incansable de los derechos humanos