Nuestras emociones nos muestran dos caminos distintos. Uno de ellos nos lleva, gracias al amor, a la libertad que todos deseamos; el otro, mediante la ambición, nos encierra en nosotros mismos. Pensil, un joven jardinero, y Alhelí, una bella princesa, deberán enfrentarse a su destino y vencer los obstáculos que les impiden estar juntos. Su historia nos demuestra que la naturaleza confabula para que todo tenga su momento y su lugar.