Elsa nunca imaginó que, muchos años después de abandonar el instituto, recibiría una caja con el diario de Violeta Quirós, su antigua profesora de Formación del Espíritu Nacional. Apenas se conocían. ¿por qué entonces convertirse en la destinataria de sus memorias? Lo que empieza como una extraña sorpresa pronto se transforma en un viaje inesperado: en esas páginas laten secretos familiares, heridas de una España dividida y revelaciones que parecen hablar tanto de Violeta como de la propia Elsa. Laura Castañón continúa recuperando la memoria reciente desde la complejidad, ahondando en qué han supuesto los silencios, cómo damos con la reparación, qué huellas de aquello permanecen hoy.
Su interés por el papel impreso, los libros, los documentos, los cuadernos, los diarios, le llevó a convertirlo en su profesión. Al morir alguien relacionado con libros, un autor, un traductor, un coleccionista, un editor, un librero, un encuadernador, un tipógrafo, los herederos no sabían qué hacer con ellos y acudían a él, al experto, que les ponía en contacto con alguna entidad interesada en su biblioteca.