Rafael Serrano Ruiz desanda el camino, habita las huellas. D‚jame en mi velar / manteniendo mi entereza?/a£n hay mucho caminar. Como en un vitraux sonoro y colorido se descubren y entrelazan los recuerdos queridos o perdidos, el canto amoroso, los amigos entra¤ables, las mujeres esquivas. Hilos de vida nos unen/ sin quererlo ni pensarlo?/sin saberlo?ni buscarlo? Entre los versos rumorean fragmentos de los d¡as cobijados por aquella juventud desprevenida. Rafael desata los desvelos del miedo y la incertidumbre que fatiga. Las respuestas amanecen: Renacer de brotes verdes?/de nuevo, se pregunta /si el sendero es el correcto, /si te encontrar en la espera? La trama de sensaciones descubre al autor con rasgos asumidos de madurez, rasgos fundamentales, sugerentes, profundamente humanos. Todo libro es una bienvenida a comprender misterios, a caminar sombras y liberar palabras que convocan un viaje necesario entre la risa y el llanto. Y as¡, en el tiempo y el espacio intu¡ la felicidad? acto de esperanza y fe sabi‚ndome hechizado por la mujer de la taza de caf‚.