Los hermanos Fernando y Juan León y Castillo han sido objeto de múltiples estudios y monografías. En sus tareas como político y como ingeniero, respectivamente, ambos se han convertido en dos figuras fundamentales para la isla de Gran Canaria en su tránsito desde el siglo XIX al siglo XX. No obstante, su faceta como propietarios e inversores, así como las de sus herederos, no ha sido estudiada. No ha existido, hasta ahora, un catálogo de bienes inmuebles pertenecientes a la familia.
Esta investigación se convierte en base fundamental para la presentación de un primer inventario de bienes. A partir de los protocolos notariales, donde se incluye también la transcripción del testamento de María del Pino del Castillo-Olivares, viuda de Juan León y Castillo, identificamos sus propiedades y sus inversiones, en Telde principalmente, pero también en el resto de los municipios grancanarios vinculados a ellos, como pueden ser Santa Brígida, Las Palmas, Arucas, entre otros, donde aún se mantiene la huella de la ilustre familia del marquesado del Muni.