NO PONGAS COMA DETRÁS DE LOS SUJETOS

NO PONGAS COMA DETRÁS DE LOS SUJETOS

Editorial:
LEGADOS
Año de edición:
ISBN:
978-84-946872-8-0
Páginas:
174
Encuadernación:
RÚSTICA
Disponibilidad:
RECÍBELO EN 72H

16,00 €
Comprar

Lourdes Cacho Escudero ha reunido en No pongas coma detrás de los sujetos un conjunto de relatos que diseñan el mapa sentimental de su rotunda, segura geografía espiritual de la vida y la muerte de sus ancestros y de todos los compañeros de partida. Esta moderna alabanza del lugar recorre las generaciones y los paisajes interiores para narrar, con pinceladas, la represión franquista, el hambre de posguerra, los secretos de infancia, el despertar del sexo.

Está en juego la memoria, la íntima y la común. Lourdes Cacho Escudero se convierte en cronista del tiempo y su emoción, asumiendo distintas voces en un derroche de sensibilidad. Fotografía los instantes: cada historia es una pieza de un puzle que termina encajando. Esos fogonazos configuran finalmente el mosaico de cierta España.

Hay mucha verdad en No pongas coma detrás de los sujetos, la de ese realismo mágico que puede habitar a escasos pasos de las grandes ciudades y que la autora desnuda con aliento poético. Palabras para salvarse del olvido.

Lourdes Cacho Escudero nace en Nalda, La Rioja, un 9 de julio de 1970. Diplomada universitaria en enfermería, siempre quiso ser escritora. Comenzó escribiendo poesía, género en el cual tiene publicado un libro titulado El tiempo merecido, de ediciones Planeta Clandestino. Madre de tres hijos y mujer de matemático (hay quien dice que los matemáticos son pilares seguros), considera que la vida es un libro de lectura imprescindible. Narrar la memoria es contar la vida de cuantos un día tuvieron que vivir con el silencio del tiempo que les correspondió leer. Así surgió esta prosa personal, un tanto poeta, rural, aderezada con el sabor del campo y que se limpia las manos en los delantales de aquellas mujeres para las que todo, el amor, la vida y la muerte, sucedió entre fogones. Una prosa nacida desde la promesa hecha a su abuela materna de contar la vida.