Recuerda las cuatro normas: haz que ingiera algo preparado por ti; no la beses si ella no lo hace antes; nunca te entregues por completo y jamás le digas que la amas. Adán es un ángel caído con una misión: exterminar el alma de Estela antes de que alcance su destino de convertirse en un ángel celestial. Ha sido entrenado por Ananel, uno de los demonios más poderosos del infierno, por lo que está muy seguro de lograr su objetivo y con ello ascender a demonio exterminador. Hacerse pasar por alumno de la universidad no será tan fácil como esperaba, tres siglos sin apenas visitar la Tierra suponen un obstáculo importante, aunque no tan insalvable como respetar las únicas cuatro reglas que no debería saltarse bajo ningún concepto. Todo se complica cuando el poder de Estela se empieza a manifestar sin que ella se dé cuenta, más aún cuando su alma se regocija cada vez más ante la cercanía de Adán en lugar de debilitarse. La misión podría ser un éxito si un corazón convertido en piedra no comenzara a latir de nuevo. Y si el destino de ambos no estuviera ya escrito.