Nada de lo que acontece escapa a la mirada de J. Morgan. Desde la atalaya que le brinda su lápiz nos ofrece los grandes temas universales en forma de viñeta, donde destaca la defensa de los valores humanos -libertad, igualdad, fraternidad. J. Morgan levanta editoriales sobre las guerras, contra la violencia de género, la narcotización de la población por parte de las redes sociales y de la televisión, el drama de la inmigración en patera, la pobreza, o sobre los efectos del cambio climático. Y editoriales también contra un proceso de turistificación masiva que a punto está de convertirnos en un parque de atracciones.
Las viñetas de Pensar y reír, recogidas en su creación de las últimas décadas, no pueden entenderse tampoco sin la certera combinación de la palabra y de la imagen, donde el silencio y el vacío son igualmente capaces de decirlo todo. Aquí está representada sin complacencia la nueva edad media en la que vivimos, televisada en directo, en la que se puede privar de alimentos y agua a ciudades enteras en una nueva edición de unos sitios por hambre y sed, que nos retrotraen a las edades más oscura