Después de Eliza Kendall, la poesía teje y desteje su pañuelo de tela fina como un espectro. Inma Miralles teje y desteje esta delicada nota al pie que tienes en las manos mientras se pregunta por el enigma del poder y las causas de la obediencia. Después de Eliza Kendall, la poesía sigue agarrándole la mano, como se la agarró su hermana Mary Ann al saltar con ella desde el muelle. Como quien firmó la emocionada crónica del Northern Star, el tabloide obrero que anotó a diferencia de Engels su nombre para el futuro. Seguiremos pensando en el enigma del poder y las causas de la obediencia y la vergüenza. -Del prólogo de José Daniel Espejo Inma Miralles nos intenta y consigue decir que «basta de romantizarlo todo», que «nuestra dulzura no nos va a salvar de los márgenes». Su poesía se desplaza entre la política y la dureza que sufre la clase trabajadora, y entre el sentimiento y la corazonada de que algo va a cambiar y la seguridad de que nada lo hará. Pie de página. Destejer a Eliza Kendall es un poemario que muestra la diferencia entre vivir y sobrevivir, entre la vivencia de aquellas personas que amasan la r