Faltan pocos días para el enlace de Alejandro, segundo hijo de los Vegajano. La espera en la gran casa de antiguos terratenientes, junto a su prometida y el sinfín de invitados, hará aflorar incertidumbres y velados temores. Padre, terco anfitrión a hombros de una gloria de antaño, logra conservar la entereza para conducirlos bajo la resonancia pública que finalmente se ha adueñado del acontecimiento. Mientras tanto, entre el clamor del bullicio y la añoranza por la tierra dejada atrás, la princesa ansía un lugar donde reencontrarse con las promesas de su amor.