RECONQUISTA DA BAIA

RECONQUISTA DA BAIA. AUTOR FERROLANO RECONQUISTA DA BAHIA 1625 PORTUGUESES E ESPANHOIS NA DEFENSA DO BRASIL

Editorial:
TRIBUNA
Año de edición:
ISBN:
978-972-8799-44-1
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Rústica
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RECONQUISTA DA BAHIA, 1625, José María Blanco Núñez

6 de Junio de 2012 PostAuthorIcon Autor: Tasos

Portugueses e Espanhóis na defensa do Brasil

Arrastrada por el conflicto entre España y Holanda, que peleaba por su independencia, Portugal se encontró luchando, en 1621, tras el fin de la tregua entre aquellas dos potencias, contra los ataques sistemáticos de la república holandesa a los dominios ultramarinos portugueses. En mayo de 1624 las fuerzas militares de la Compañía holandesa de las Indias Occidentales conquistaban la entonces capital de Brasil, iniciándose así una larga lucha por la posesión del territorio. La respuesta de las fuerzas navales y terrestres de la Monarquía Dual de España y Portugal fue rápida. Una expedición militar –conocida en la época como “La Jornada de los vasallos” por estar compuesta por contingentes de todas las regiones bajo dominio de los reinos ibéricos- posibilitó a Portugal recuperar la ciudad de San Salvador de Bahía de Todos los Santos.

La operación de Reconquista de Bahía, en abril de 1625, fue la única gran acción militar conjunta realizada por los dos reinos ibéricos durante el periodo de 60 años que duró la Unión Ibérica. (Traducción de la contraportada)

Si la historiografía sobre el periodo de los Austrias ha de rememorar algún momento por ser enormemente fructífero en lo que a éxitos militares se refiere ese es, sin titubeos, el año 1625, un auténtico y genuino Annus mirabilis.

¿Y qué acaeció entonces en tal fecha para merecer dicha calificación? Pues se dieron cinco grandes hechos de armas favorables a la Corona Hispánica, estos fueron:

Recuperación de Bahía de manos holandesas.
Toma de Breda en Flandes.
Rechazo en Puerto Rico de otra invasión holandesa.
Cádiz; se repele un gran ataque anglo-holandés.
Génova es socorrida del asedio francés.

Y por si esto fuera poco, la escuadra neerlandesa que bloqueaba Dunquerque es destrozada por un violento temporal, lo que a su vez permite a los corsarios flamencos, allí sitos, destruir la flota arenquera holandesa (150 pesqueros); el hecho supuso un profundo quebranto económico para Las Siete Provincias Unidas.

Este volumen abarca precisamente el primero de esos sonados logros marciales: la recuperación de San Salvador de Bahía tras un año de ocupación o, dicho de otro modo, “a Restituiçâo da Bahia”.

En primer lugar el autor recorre los antecedentes de la operación: el gran telón de fondo no deja de ser la Guerra de los Treinta Años aunque también los intereses económicos y comerciales (la caña de azúcar). Los territorios coloniales portugueses en América, África y Asia eran muy ricos y tentadores y los holandeses pensaban que serían un fácil bocado ya que veían a Portugal más débil que a España. La estrategia mercantil de los Países Bajos concebía “un triángulo azucarero” cuyos vértices se sostendrían en Ámsterdam (producción), en Luanda (mano de obra esclava) y en Bahía (materia prima). Estas dos últimas tendrían que ser, entonces, holandesas y no lusas.

Los objetivos estaban claros: conquistar “todo” Brasil; debilitar el comercio hispánico en el Atlántico Sur y crear un poderoso enclave comercial y logístico. La Conquista fue rápida, contundente e inesperada. La conmoción en Portugal, colosal.

Pero la reacción hispano-lusa no se hizo esperar. En Portugal toda la aristocracia y todo el alto clero se volcó, hecho con pocos precedentes ya que no aportaban ningún tributo, en los preparativos para recuperar aquel territorio aportando hombres y dineros. Por supuesto la colaboración española fue inmediata.

En resumidas cuentas, se formó una poderosa “Armada” al mando de D. Fadrique de Toledo, que era el comandante, con elementos de diversas armadas territoriales: la del Mar Océano, la de la Guarda del Estrecho, la de Vizcaya, la de las Cuatro Ciudades y la de Nápoles, por parte española, con 30 naves -de las cuales veinte eran galeones- y más de ocho mil quinientos hombres.

La Armada de la Corona de Portugal constaba de 22 naves –de las cuales cuatro eran “galeâos”- y más de cuatro mil trescientos hombres. Al mando, aunque subordinado, iba D. Manuel de Menezes.

El autor se detiene con interés en las instrucciones dadas por D. Fadrique sobre el despliegue y la reunión de ambas flotas, la derrota y demás disposiciones para la navegación.

El desembarco, cerco y conquista de la ahora fortificada Bahía se describe en el quinto capítulo. En el sexto se exponen de manera resumida todas las operaciones y luchas inmediatamente posteriores aunque la lucha por Brasil durará todavía veintinueve años más -los últimos catorce con los lusitanos en solitario-, hasta que Holanda, agotada, desiste.

Al final de la obra se aportan apéndices documentales transcritos y una relación de las fortificaciones de Bahía en 1625, una cronología, las notas y la bibliografía. Tablas de datos, cuadros e imágenes de época jalonan el texto. Un mapa panorámico del periodo muestra con sencillez las acciones de la toma de Bahía.

Por otra parte, el autor es el oficial de la Armada Española D. José Mª Blanco Núñez el cual ha desempeñado importantes cargos navales, académicos y diplomáticos, por ejemplo en la OTAN. Aparece como coautor de La diversión de Toulon, sobre la Guerra contra la Convención y es autor de la espléndida La Armada española en la primera y en la segunda mitad del s. XVIII (2 vol.).

Este volumen pertenece a la colección Batalhas de Portugal que publica la editorial lusa Tribuna da Historia; podría compararse en gran medida con la serie Campaign de Osprey.

Novilis