María Paredes ha escrito un libro seductor, lleno de inteligencia expresiva y sabiduría emocional, capaz de conjugar la respiración del yo y los infinitos reclamos del mundo. Un libro que retrata con imágenes poderosas las diversas caras de una relación tóxica, pero que también propone estrategias de supervivencia y escenarios para el recomienzo. Lo dicen estos versos con rara precisión: «creo en mi soledad enfurecida / y el giro audaz de sus puertas».