¿qué es el tiempo? ¿cómo se mide y se percibe? ¿es el mismo para los habitantes de distintas ciudades? como ocurre con otras creencias culturales, el tiempo que vivimos nos resulta tan natural como el aire que respiramos. pocas veces nos detenemos a reflexionar sobre cuánto demoran en darnos el vuelto en el banco, si los relojes de las oficinas públicas tienden a estar en hora o a qué ritmo caminamos por la calle. acaso esto se deba a que todos adquirimos desde niños los conceptos básicos de nuestra propia sociedad sobre las nociones de temprano y tarde; la espera y el apuro; la rapidez y la lentitud; el pasado, el presente y el porvenir.