Mi compañero tenía preparadas algunas fotos de casos extremos. Dijo: a ver si esto lo aguantas . Había muchas. Un quemado, un cuerpo abierto vacío por dentro, una persona toda deshecha de un accidente. Las vi como si nada.
Corazón se apuntó al paro y al tiempo le llegó una oferta de trabajo. Era para hacer fotos a cadáveres en la morgue. Dijo que sí. Este es el diario que escribió durante aquella época.