En la familia koala todos duermen felices... menos Bebé Koala. Cuando llega la hora de la cama, prefiere bailar, rodar como una croqueta o cocinar en plena noche, despertando a media familia y a los vecinos. Sus hermanos y sus padres repiten la misma cantinela: «Bebé Koala, tienes que ir a la cama». Hasta que el pequeño revela su verdadero motivo para resistirse... y no es el que nadie esperaba.