Nikolai Torgersen nació en el país adecuado, en la próspera Noruega, pero creció en una familia atravesada por la pobreza, las adicciones y la enfermedad, y que, a pesar de todo, siempre mantuvo el vínculo entre sus miembros. Desde su experiencia, el autor explora cómo la precariedad moldea el cuerpo, condiciona la manera de relacionarnos con los demás, y se asienta y prevalece en la memoria: el trastorno de una infancia desbaratada siempre resuena en la vida adulta. Entre recuerdos y reflexiones, Torgersen construye una memoria personal sobre el abandono, el amor y las formas más inesperadas de sobrevivir en el corazón de la sociedad del bienestar.