CAYETANA AMA DIBUJAR, PERO ODIA CUANDO ALGO NO LE SALE PERFECTO.
Cada línea torcida es un drama... hasta que un día encuentra una regla mágica que solo crece cuando ella respira y se da permiso para equivocarse.
En esta historia tierna y luminosa, Cayetana descubre que no hace falta hacerlo todo perfecto para crear algo maravilloso. Las líneas torcidas también cuentan historias e invitan a la imaginación. Un cuento para trabajar la frustración, la calma y la magia de seguir intentándolo.