En un momento en que gran parte de los seres humanos residen en ámbitos urbanos y viven en una civilización técnica y virtual, en la que la naturaleza es valorada desde una perspectiva puramente crematística y utilitaria, mientras se deteriora el medio, se hipoteca el futuro y se reduce la biodiversidad, surgen voces que responden a un llamamiento ético y estético de la naturaleza y del paisaje, impregnadas del sentimiento de lo telúrico, vegetal y cósmico. Es el caso de esta amplia antología de Xavier Seoane: Una poética en profunda acuidad con la diosa Gaya, de la que emerge un sentimiento tan altruista y empático como ecológico, espiritual y sensible.
Quizás no exista mejor ecología para el espíritu que la palabra poética: el canto directo de la desnuda y liberal majestad de la tierra. Vitalismo y entusiasmo al servicio de la celebración de la belleza, sensualidad y fisicidad del mundo. Poesía de la emoción, de la sorpresa y del deslumbramiento.
Este es el propósito de este conjunto de poemas representativos de su autor, inéditos en casi su totalidad en castellano. Como poetizó Wallace Stevens con