En "El mañana que nunca llegó. Corella 1931-1936" se dibujan los sueños de quienes pensaron en una sociedad más igualitaria y justa y que fueron borrados a sangre y fuego por sus propios vecinos. Con 5800 habitantes, la ciudad del Alhama sufrió una de las más salvajes matanzas de todo Navarra. Los 87 asesinados no son un número, detrás hay un eterno dolor de largos años de ausencias y de una represión cotidiana en la que la Iglesia tuvo un papel determinante. En sus páginas aparecen quienes sufrieron o ejercieron la represión, lucharon en uno u otro bando, murieron en el frente, se les juzgó por sus ideas o marcharon al exilio, pero también quienes querían la guerra y muchos otros que, arrollados por el miedo, debieron ir al frente ante la alternativa de la muerte y marginación de sus familias. El libro recoge con documentos la salvaje barbarie llevada a cabo por falangistas y requetés tras el 19 de julio de 1936 en Corella, aporta testimonios del archivo municipal nunca publicados y de descendientes que perdieron a padres, tíos o hermanos. Los documentos reviven el día a día de esos cinco años, con sus conf